11 de septiembre de 2012

Substancia infinita

No recuerda aromas, pero ellos son su memoria.
El de su madre es su madre misma. Nada en el mundo se le parece.
El pasto recién cortado es su padre, o lo poco que recuerda de él. Ese aroma es su silencio.
El abrazo de su abuela materna, sus palabras en guaraní, retornan con el humo del
cocido quemado. Y su hermano, a contramuerte, vuelve con el perfume de las manzanas.
Una niña rubia danzando descalza, empapándose, es ella misma, que regresa con el olor de la tierra mojada por la lluvia.
así despedimos al invierno

9 comentarios:

Queiles dijo...

Pequeña alquimia volatilizada por la realidad para perfumar nuestros recuerdos. Besos linda

José María Souza Costa dijo...

Invitación

Yo soy brasileño, y tengo un blog, muy simple.
Estoy lhe invitando a visitar-me, y se posible, seguimos juntos por ellos.
Fuerza, Alegría y Amizad.
Ven para acá.

http://www.josemariacosta.com

José María Souza Costa dijo...

Invitación

Yo soy brasileño, y tengo un blog, muy simple.
Estoy lhe invitando a visitar-me, y se posible, seguimos juntos por ellos.
Fuerza, Alegría y Amizad.
Ven acá, y, deja un comentario

http://www.josemariacosta.com


pakiko dijo...

hola, quiero decirte que me gusto mucho tu blog,porque tienes un estilo único. ya tienes un nuevo seguidor.
___________________________________
Fotomontajes Gratis

GEORGIA dijo...

ah pero que poema tan bonito...un abrazo

GEORGIA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
GEORGIA dijo...

Se siente tu aroma en cada letra...dos abrazos

Laurita dijo...

Quiero ser agreste como ella y filtrarme como una gota de agua por la tierra que remueve, para que con sus manos me modele envuelta en otras almas y me conceda una nueva vida.
Un saludo.

Jorge Ampuero dijo...

Estamos hechos de la misma substancia.

Besos ;-)

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